Tónico vinopure: el segundo paso de la limpieza después de utilizar un limpiador en formato gel seborregulador o la espuma de Caudalie. Es un paso fundamental para las pieles mixtas, cierra los poros y a la vez está enriquecido con ácido salicílico natural que es el responsable de reducir las imperfecciones, polifenoles de uva y aceites esenciales biológicos.

Su textura acuosa es ultrafluida y proporciona a tu piel un efecto resfrescante inmediato. Aplicarlo mañana y noche.

Serum vinopure: Es el segundo paso de la rutina, ya sabéis que el serums, siempre es el paso más tratante, ya que llega llegan a capas más internas de la piel.  Es un concentrado en ácido salicílico natural para reducir las imperfecciones como granitos o marcas. También lleva en su formulación polifenoles de uva para reducir las primeras líneas de expresión y aceites esenciales biológicos.

Su textura también es muy ligera y se funde al instante cuando entra en contacto con la piel. 

Fluido matificante vinopure: El tercer paso de la rutina, está enriquecido con hidrolato de rosa biológico, polifenoles de uva y aceites esenciales biológicos. Es el encargado de hidratar y matificar, a la vez que absorbe el exceso de sebo, ayuda a reducir las imperfecciones y afina la textura de la piel.

Su textura ligera y refrescante aporta confort y matifica la piel inmediatamente. 

Lo único que echamos de menos en este ritual es un gel limpiador antes del tónico, recomendamos para una rutina perfecta utilizar un gel seborregulador antes del tónico, cómo por ejemplo el Gel effaclar de La Roche Posay o el Gel limpiador de JOWAÉ, si te gusta Caudalie, también es recomendable utilizar la espuma limpiadora.